Guía para elegir el mejor seguro de viaje

Cómo elegir el mejor seguro de viaje.

El viaje de tus sueños se puede convertir en tu peor pesadilla si no contratas un seguro médico. No importa si es un viaje corto, largo, cerca de tu país o en la punta del mundo. Las cosas pasan y cuando menos lo esperas. 

Es esencial contratar un seguro y asegurarte que es el adecuado para tus necesidades durante el viaje. Esta es la guía para elegir el mejor seguro de viaje para ti, lo que debe incluir y por último lo que nadie te cuenta y puede ahorrarte mucho dinero.

En 2005, la búsqueda de la felicidad me llevó a ser una emprendedora viajera. 

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El seguro que se adapte a ti

De nada te servirá tener un seguro si cuando lo necesitas resulta que no cubre tu imprevisto. Por eso, antes de contratar cualquier seguro, debes leer con detenimiento todas las coberturas para asegurarte que es el que necesitas. No esperes a usarlo para descubrir qué situaciones te protege y cuáles no, porque te puedes llevar muchas sorpresas. 

Seguro de viaje vs seguro médico

Existen dos tipos de seguros: el seguro médico y el seguro de viaje. Suele confundirse pero tienen coberturas diferentes y tú deberás elegir el que mejor se adapte a tus necesidades.

1. El seguro de viaje

Cubre cualquier imprevisto relacionado con un viaje, desde pérdida o robo del equipaje, retrasos y cancelaciones de vuelos, un seguro médico en caso de emergencia (como hospitalización) y contingencias de responsabilidad civil (en caso que generes algún daño fortuito a terceras personas). Este seguro es para ti si viajas puntualmente y quieres estar cubierto durante el viaje o si eres un viajero nómada en constante movimiento.

2. El seguro médico internacional

Está diseñado para proteger tu salud en viajes al extranjero de larga duración. A diferencia del seguro de viaje (que sólo ofrece cobertura en caso de emergencia), el seguro médico internacional cubre visitas médicas ordinarias, hospitalización, repatriación, fallecimiento y responsabilidad civil. Es decir que tanto sea una visita médica rutinaria como una urgencia, estás cubierto. 

 

Este tipo de seguro es recomendable tanto para viajeros nómadas como para aquellas personas que residen en otro país por un período largo de tiempo y quieren estar protegidos en caso de visitas médicas rutinarias. Imagina que tienes tendencia a enfermarte, tienes una enfermedad crónica o necesitas revisiones periódicas, pues entonces el seguro médico internacional sería tu mejor opción.

¿Cuál es el mejor seguro para ti?

Dependerá de varios factores: la duración del viaje, el destino, las personas que viajan, la cobertura necesaria y las actividades que se van a realizar durante el viaje. 

1. La duración del viaje es la duración del seguro

La cobertura y los precios del seguro varían según el número de días del viaje. Si no sabes con exactitud qué día vas a regresar, es mejor elegir un seguro que se pueda ampliar unos días más, ya que comprar otro seguro una vez iniciado el viaje puede ser un problema porque no cubrirá las incidencias ocurridas antes de la contratación.

2. El destino del viaje también importa

El precio dependerá del país o países que vayas a visitar. Los seguros lo dividen en tres categorías: nacional (donde resides), Europa y el mundo.

 

Debes tener en cuenta que, en países como los Estados Unidos, los costes sanitarios son muy elevados. Por ejemplo, una operación rutinaria como la de apendicitis puede costar alrededor de 40.000 euros, una consulta al médico de cabecera ronda los 200 o 300 euros o si necesitas hacerte un análisis, la factura puede elevarse a los 700 euros. En cambio, en los países asiáticos normalmente los costes son más asequibles. 

 

Si tienes diferentes destinos, siempre se toma de referencia el que más lejos se sitúe, así incluirá al resto.

 

Rusia, Mongolia, Armenia o Tayikistán, entre otros, no conceden el visado si el viajero no dispone de un seguro de asistencia en viaje, lo cual incluye cobertura médica y sanitaria. También están Cuba, Argentina o los países del área Schengen. Te recomiendo consultar la embajada del país que vas a visitar para asegurarte de cuál es el proceso. 

 

Los ciudadanos europeos que viajen por los países del Espacio Económico Europeo (Estados de la Unión Europea, Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza) pueden disponer de la Tarjeta Sanitaria Europea (TSE).  Pero cuidado porque no te garantiza que la atención sanitaria sea gratuita al cien por cien. En caso de utilizarla, tendrás derecho a ser reembolsado «en las mismas condiciones y al mismo coste que las personas aseguradas en ese país». Por ejemplo en España la sanidad es gratuita pero en Francia se paga un porcentaje de la consulta, por lo que la tarjeta sanitaria europea te cubre los servicios como cualquier ciudadano del país que visitas (en este ejemplo, Francia).

 

En la web de la Comisión Europea se especifica que la Tarjeta Sanitaria Europea no es una alternativa al seguro de viaje: no cubre gastos si se acude a centros sanitarios privados o si se viaja con el propósito expreso de recibir tratamiento médico antes del viaje. En conclusión, no es mala idea contratar un seguro por tu cuenta. 

El mejor seguro del mercado es el que se adapta a tus necesidades.

3. Personas cubiertas

Para viajes en grupo o en familia, es posible contratar un seguro grupal. 

4. Cobertura

Debes informarte bien del límite de gastos médicos de la póliza.  Deberás buscar un seguro que te cubra en función del destino porque como hemos visto antes, si viajas a Estados Unidos (donde la sanidad es muy cara y el mínimo incidente puede tener un coste elevado), sería recomendable fijar un límite más alto que si viajas a Francia (donde los costes sanitarios son mucho más bajos).  

 

Un seguro que cubra hasta 5.000 euros en gastos sanitarios servirá de poco si la asistencia por una rotura de pierna puede llegar a costar hasta 80.000 euros en Estados Unidos.

5. Según el tipo de viaje

* Seguro para la práctica de deportes.

Si vas a realizar algún tipo de actividad al aire libre como trekking, surf, esquí…los seguros ordinarios no incluyen este tipo de incidencias por el riesgo que suponen. Deberías contratar un seguro deportivo que cubra búsqueda y rescate, gastos médicos y repatriación. 

 

* Seguro para cruceros o estudios en el extranjero.

Si tu viaje es un crucero, asegúrate que el seguro cubre todo el viaje, tanto estés navegando como en una escala. Los estudiantes pueden contratar un seguro que incluye las típicas situaciones que pueden enfrentarse durante su estancia en el exterior.

 

* Si eres un viajero nómada, también existen seguros más enfocados en sus necesidades. Por ejemplo tienen buena reputación: IATI,  SafetyWingsWord NomadsInsured Nomads o Genki.

6. Tipos de seguros

* DE VIAJE.

Tienen amplia cobertura con cualquier incidencia relacionada con el viaje (robo, pérdida de equipaje…). Donde debes prestar más atención es en la cobertura médica porque dependiendo de la gravedad, el gasto médico puede ser considerable. Ten en cuenta:

 

1. Una cobertura lo más alta posible en gastos médicos.

2. Repatriación y regreso anticipado en caso de accidente, enfermedad o fallecimiento.

3. Desplazamiento de un familiar o acompañante en caso de hospitalización o fallecimiento del asegurado (en el caso de ser hospitalizados varios días, se facilita la ida y la vuelta junto con el alojamiento de la persona elegida).

 

* MÉDICO.

Hay una gran variedad de precioso dependiendo de las coberturas que ofrecen.

 

1. Con copago. Es una opción más económica pero en contrapartida, cada vez que uses el servicio, deberás pagar una parte del servicio.

2.  Sin copago. La cuota es más elevada pero el seguro se encarga de pagar la totalidad de los gastos.

 

La elección dependerá de tu presupuesto y necesidad. Si eres una persona sana y que nunca se enferma quizás optes por el copago. En cambio si haces deporte de aventura o tienes tendencia a enfermarte, mejor no arriesgarse y contratar sin copago.

 

* LOS SEGUROS DE LAS TARJETAS DE CRÉDITO.

Hay tarjetas de crédito que incluyen un seguro de viaje como servicio adicional cuando contratas la tarjeta con ellos. Pero mucho cuidado porque no es tan «bonito» porque hay muchos bancos que ponen condiciones para que la cobertura se haga efectiva. Por ejemplo pagar los gastos con la tarjeta que se tenga contratado el seguro: el billete de avión, el alojamiento, el alquiler de un vehículo..etc. Por eso es importante que solicites al banco el documento informativo con lo que incluye ese seguro de viaje. 

 

Existen neobancos como Revolut o N26 que en sus cuentas premium ofrecen este tipo de coberturas.  Creo que puede ser útil para viajes puntuales, pero de nuevo, debes leer detenidamente que es lo que cubre.

No es suficiente tener un seguro, hay que saber utilizarlo.

Lo que nadie te cuenta...

1. Antes de contratar el seguro, infórmate bien sobre los pasos a seguir para hacer uso del servicio. Normalmente no puedes acudir a cualquier médico ya que las aseguradoras tienen acuerdos con clínicas para cubrir el servicio.

 

2. Muchas aseguradoras cuentan con una App que te permite hacer las gestiones online. Si necesitas usar el seguro, la App te indicará los pasos a seguir.

 

3. Es preciso contratar un seguro disponible a cualquier hora y momento para tener la garantía de contactar con ellos y que respondan de manera rápida y eficaz. 

 

4. El servicio debe ser en tu idioma nativo porque entre los nervios, el vocabulario médico y que estás en un país extranjero, puede convertirse en un gran inconveniente.

 

5. En algunos casos, tú deberás abonar el gasto médico y posteriormente reclamar el importe a la aseguradora (lo que se llama «el reembolso») por eso es recomendable tener un dinero ahorrado en caso de que suceda una emergencia. 

Mi experiencia

Para viajes puntuales he utilizado IATI seguros. Tiene variedad de coberturas, la explicación es clara y la contratación es sencilla. No me he visto en la necesidad de utilizarlo pero si he leído muy buenos comentarios y volvería a confiar en ellos.

 

Cuando resido en un país, doy más prioridad a mi salud y por eso contrato el seguro médico. Hay muchas aseguradoras conocidas como Axa, Allianz o Cigna. En mi caso utilizo Axa y por el momento mi experiencia ha sido muy positiva, tanto con el equipo médico como las gestiones.

 

* Cuando son visitas no urgentes, la clínica contacta con Axa y una vez tienen la autorización, hago la consulta sin pagar. Axa se encarga de todo.

 

* Cuando es una emergencia, el paciente paga el servicio hasta que Axa autoriza la cobertura (pueden tardar un día o dos, depende del país). Por eso, en muchas ocasiones el paciente debe pagar el tratamiento y después solicitar el reembolso. 

 

Disponer de un seguro te permite disfrutar el viaje con mucha más tranquilidad. Así que no lo olvides, donde va el cuerpo va la vida.

 

¡Buen (y seguro) viaje! Un abrazo.

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